lunes, 25 de marzo de 2013

Diez pautas para educar, en El País 24/03/2013


Carloooos! Que te he dicho que te duches, te sientes a la mesa y recojas tu cuarto… ¡YA! No entiendo por qué no me haces caso a la primera, siempre tengo que gritarte y ni por esas, me tienes hartísima. Cuando venga tu padre, se lo digo. Me desesperas. Si es que no puedo contigo, un día de estos te voy a dar un bofetón”.
Después de esta escena, algunas madres dan un portazo, incluso lloran de desesperación. No entienden que su hijo no haga lo que se le pide a la primera. La explicación que dan es que el niño es desobediente, malo, y que no hay nada que hacer por conseguir paz en casa. Terminan por juzgarse como malas madres e ineficaces en la educación de sus hijos. En la escena podemos encadenar varios errores para que Carlos no obedezca: dar voces, órdenes contradictorias, comunicarle que ha perdido la batalla (“puedes conmigo, me desesperas”) y amenazarle con hablar con su padre demostrando que su autoridad es nula.
“El propósito de la educación es lograr que los niños quieran hacer
lo que deben hacer” (Howard Gardner)
La mayoría de padres ve la tarea de educar como algo difícil. Pero si anticipa todo lo que puede fallar, que su hijo no estudiará, se relacionará con amigos que resten, no comerá… esto le desesperará y caerá en la profecía autocumplida. Lo más importante en la educación es establecer unas reglas que no se salte ni usted. Trabaje para que se cumplan desde edad temprana. A partir de los seis meses los niños entienden muchas cosas; no se expresan, pero empiezan a diferenciar entre “esto sí se puede y esto no”. No trate de educar a un chaval de 15 años al que lleva consintiendo todo este tiempo, será tarde. Cuanto antes sepan sus hijos que hay normas, que los premios van asociados al cumplimiento de responsabilidades, que todos tienen que colaborar, antes conseguirá tener hijos educados, responsables y con autonomía.
La mejor prevención en educación es la intervención temprana. Muchos padres se quejan de que los niños no vienen con un manual bajo el brazo, pero si siguen estas reglas básicas, seguramente le allanarán el camino que supone educar.
Primero. Volumen y tono conversacionales. Conseguir que le hagan caso no es cuestión de hablar alto. El poder está más en lo que se dice, en las consecuencias que conllevará no hacerlo a la primera, en la coherencia y en ser muy disciplinado con las rutinas. Si quiere que sus hijos le respeten, empiece por respetarles a ellos. Nadie quiere obedecer a alguien que no se muestra seguro y relajado.
Segundo. No dé órdenes contradictorias. Si le dice a su hijo que se duche, que recoja su cuarto y que se siente a la mesa, sin indicarle el orden, igual lo bloquea. Dígale lo primero que tiene que hacer, y cuando haya finalizado, lo segundo. Si su hijo tiene edad para memorizar varias órdenes, enuméreselas, dígale cuál es su prioridad. No espere que él la sepa, porque tiene las sus propias.
Tercero. Imaginación. Haga un concurso por semana para que jueguen “a hacer lo que deben”; puede ser sobre cualquier comportamiento a corregir. Los domingos lo puede anunciar: “A partir de mañana, se celebra el fantástico concurso de ‘Quién tiene la dentadura de caballo más limpia’. Las bases son estas: limpiarse los dientes tres veces al día y pasar revista. Las puntuaciones de papá y mías se sumarán, y el viernes anunciaremos ganador”. Si quiere que los niños se lo tomen en serio, haga lo mismo. Y tenga paciencia, hasta que se convierta en rutina necesita tiempo. El juego genera un ambiente relajado en el que apetece más aprender y obedecer.
Cuarto. No quiera modificar en su hijo todo lo que le molesta de una vez. Si se pasa el día diciéndole lo que hace mal, terminará por cargarse su autoestima. Elija una conducta a modificar y céntrese en ella siguiendo las pautas de este artículo. Cuando lo consiga, siga con otra.
Quinto. Cuando corrija o muestre su enfado con ellos, no los ningunee, ni ridiculice, ni haga juicios de valor. Si lo hace, terminarán por comportarse conforme a las expectativas que se han puesto en ellos y les afectará a la autoestima. Es mejor decir: “No me gusta ver tu cuarto desordenado; por favor, guarda los juguetes en las cajas”, a decirles: “Eres un guarro, qué asco de dormitorio”. No consiga que se cumpla la profecía autocumplida. Si les transmite que no confía en ellos y que no espera nada, puede que se cumpla.
Sexto. Sea constante. Aquello muy importante, basta con que lo argumente una vez, no busque más razonamientos porque su hijo no los necesita. Simplemente busca ganar tiempo para no hacer lo que debe. Dígale: “Esto no es negociable; cuanto antes empieces, antes podrás disfrutar de lo que más te gusta”. Negocie lo que sea negociable y no siente precedente con lo que no lo es.
“Educad a los niños, y no tendréis que castigar a los hombres” (Pitágoras)
Séptimo. Paciencia y calma. Las personas que transmiten con paciencia son más creíbles y generan un ambiente cálido y relajado. Cuando introduce cambios en la manera de educar, al principio los niños reaccionan con incertidumbre: “¿Qué significa que mi madre/padre ahora están calmados y no me gritan?”. Deles tiempo, necesitan acostumbrarse a esta nueva forma de comunicarse.
Octavo. No se contradiga con su pareja. Los niños tienen que saber que la filosofía y la escala de valores parten de los dos. Si no, estarán chantajeando a uno y a otro, fomentando el engaño para conseguir lo que quieren. Terminará por tener muchas discusiones con su pareja por eso. No se descalifiquen, ni ridiculicen, ni contradigan delante de ellos. Todo aquello en lo que no estén de acuerdo, háblenlo en la intimidad y negocien.
Noveno. Nunca levante los castigos. Es preferible aplazarlo, pero que sea efectivo y lo cumpla, que imponer uno muy duro fruto de la ira y que luego deshará convirtiéndose en alguien a quien se puede chantajear. Dígale: “Esto merece un castigo, ya te diré qué va a pasar”.
Décimo. Mejor que el castigo, el refuerzo. Significa prestar atención a lo que hace bien, cualquier cambio, y decírselo. Si continuamente centra la atención en lo que hace mal y le corrige y se enfada, su hijo aprenderá que esta es la manera de llamar su atención. Todo lo que se refuerza, se repite. Al niño le gusta que sus padres estén orgullosos de él, pero tiene que decirle de qué se siente usted orgulloso, porque él no lo va a adivinar.
Recuerde lo más fundamental: hasta la adolescencia, no hay figuras más importantes que los padres. Si trata de educar en una dirección, pero se comporta en otra, será inútil. Los hijos copian, son esponjas. Educar con acciones tiene mucho más impacto que con palabras.




Lecciones con arte
La película
– ‘El club de los poetas muertos’, del director Peter Weir.
La frase
– “Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre.
_ "El hombre no es más que lo que la educación hace de él”, de Inmanuel Kant.
Canción
– ‘Lecciones de urbanidad’, de Serrat.



viernes, 28 de diciembre de 2012

Os recomiendo este artículo antes de terminar el año.

Hace un montón que no escribo en el blog... así que mientras hago propósito de enmienda para el 2013 y me pido a mí misma tener esto un poquito más actualizado, os dejo un artículo estupendo que encontré en este blog: http://revoluciondelamor.wordpress.com


"Duchas frías, un tipo de maltrato.
En mi trabajo recibo personas, entre ellas adultos que de niños fueron mal tratados por sus propios padres. Golpes, zamarreos, duchas de agua fría, humillaciones, castigos, torturas, indiferencias, retirada del cariño “ya no te quiero”, silencios eternos, falta de miradas, palabras, interés, falta de amor.
Recibo a algunas personas que han sido emocionalmente desamparados. Adultos de niños violentados de manera evidente y de manera no tan visible. Hoy, según Unicef Chile  el 71% de los niños recibe algún tipo de maltratohttp://www.emol.com/noticias/nacional/2012/10/30/567322/unicef-denuncia-que-el-71-de-los-ninos-chilenos-sufren-violencia-intrafamiliar.html Hoy en Chile el 70% de los adultos encuestados frente a un videohttp://www.youtube.com/watch?v=QW2KGkg3D9U donde una madre canta con sus hijos y al finalizar los niños, que compartían felices con la madre, “molestan”, reciben un golpe cada uno en la cabeza, justifican el golpe.  La mayoría de los hijos de padres golpeadores justifican el golpe hacia los propios hijos y hacia los demás niños, señalando que es una buen manera para “disciplinar”. Hoy, la Convención Internacional de Derechos del Niño (CIDN) Unicef, Colegio de Psicólogos, Sociedad Chilena de Pediatría y todas las investigaciones en desarrollo del cerebro infantil, agrupadas en neurociencias y la teoría del apego, señalan que NO se debe golpear ni humillar a los hijos. A nadie en realidad, es un tema de derechos humanos, de sentido común.
Sin embargo, una psicóloga infanto juvenil en el programa “Mujeres Primeros” del canal La Red http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=6GgGZONxy8Y  sugiere, duchas de agua fría paracontrolar a los hijos en pataletas, dice que los golpes, no son convenientes porque a los padres se les “puede pasar la mano”. Dice que los niños son “manipuladores” y recomienda los “times outs” o tiempo fuera, es decir, sacar al niño del lugar para que pueda pensar en su “mala conducta”.
Estas declaraciones son un llamado al maltrato infantil. Punto.
No las sigamos. Lamentablemente la colega no ha actualizado sus conocimientos en teoría del apego ni desarrollo del cerebro, por tanto, menos en psicología, ni neurología.
Aclaremos:
Las “pataletas” o “berrinches” es una reacción conductual que se da en el 80% de los niños entre 1 y 4 años, es decir, ocurre en la mayoría de los niños, por lo tanto, es una conducta normal. Sin embargo, a pesar de ser una conducta “normal” se comprende cuando nos angustiamos frente a una pataleta que puede contener desde llantos, patadas, tirarse al suelo, pegar. Comprendemos la angustia y descontrol de los padres, sobre todo, si ellos mismos fueron objetos de descontrol violento por sus propios padres.
Sigamos. La pataleta se da generalmente cuando nuestro hijo está cansado o bajo estrés, eso quiere decir, que en su cerebro se está secretando cortisol y nosotros los adultos no hemos sabido anticiparnos a ese estado. La pataleta es una manera de demostrar la rabia, pena o frustración que en ese momento los seres humanos estamos sintiendo. ¿Por qué los niños no expresan la molestia con palabras? La respuesta es sencilla: no pueden ya que su cerebro está en pleno desarrollo y carece de las habilidades para distinguir y explicar claramente a sus padres lo que les sucede. Un niño de 3 años, no puede decir: “mamá, he aguantado mi pena todo el día, te he echado mucho de menos, tengo mucho sueño y quiero dormir, pero también quiero jugar contigo, no quiero perder tiempo bañándome, prefiero estar contigo y jugar, pero estoy cansado y no sé a qué quiero jugar y estoy a punto de llorar, porque en realidad no sé lo que quiero.”  El niño de 3 años, sencillamente no tiene la madurez cerebral para estructurar este tipo de reflexiones. No puede. No es que no quiera, no puede, por tanto hecha mano a las “pata -aletas” pataletas, usa lo que en su corta vida ha tenido a mayor y mejor acceso, su desarrollo corporal.
Por lo tanto, la pataleta se trata de una forma de expresión de la frustración y no de una manipulación. Existen “pataletas” que son una total desorganización del cerebro, por lo tanto, casi nada de lo que los adultos hagamos podrá sacarlos de ese estado, y hay de esas pataletas más simples, esas que el niño desea algo y sabe que llorando puede conseguirlo, en estos casos, distraerlo, explicarles, imitarlos en su llanto y conducta, los saca del estado de estrés de manera rápida, si es que realmente es imposible otorgarles placer en ese momento. Podemos decir “entiendo que tienes mucha rabia porque no compré más helados, entiendo, tu rabia, pero no compraré más, has comido suficiente”.
Si los adultos comprendemos que nuestra función como papás es ofrecerles límites claros y definidos de contención, entonces frente a una pataleta, tendríamos que ponernos en el lugar del niño, es decir, ser empáticos. ¿Qué le está sucediendo a mi hijo? Los niños requieren que los adultos, nos acerquemos y nos pongamos en “sus zapatos”. Por ejemplo, podemos bajar nuestro cuerpo hasta que nuestros ojos crucen miradas con la de nuestro hijo, y explicarle que pareciera que está sintiendo mucha rabia porque hay que bañarse. “Pollito entiendo que no te quieras bañar, pero estás, muy sucio, qué tal mamá te baña y jugamos con los botes y los animalitos de la selva, que también están muy sucios.” Incluso, cuando nuestro hijo está absolutamente descontrolado, podemos tomarlo en brazos y acompañarlos a dormir “tranquilo hijito, estoy contigo, estás cansado, tranquilo, yo te cuido, tutito…” Está demostrado que este tipo de acercamiento frente a una pataleta, hace que la frecuencia y las intensidades de ellas disminuyan o se eliminen, ayudando a una relación de apego seguro y un desarrollo cerebral adecuado.
¿Queremos que nuestros hijos sean empáticos, amorosos, buenos amigos, “líderes positivos”, alegres, felices, sanos? Si la respuesta es afirmativa, partamos nosotros por ser empáticos con nuestros hijos, a quienes supuestamente amamos incondicionalmente. Incondicionalmente. Tal cual son, según las etapas del desarrollo y madurez de su cerebro.
Incondicionalmente, sin condiciones, “te amo siempre” y estoy para ayudarte y enseñarte a atravesar de la manera más creativa e inteligente por tus primeros problemas. (8 horas en una institución “educacional”, al cuidado de una persona que no es la figura de apego, una pataleta, miedos, penas, sensaciones de soledad, cambio de las variables por el nacimiento de un hermano, etc.) Mmmmm parece que no amamos incondicionalmente. Quienes si nos aman incondicionalmente son nuestros hijos a nosotros, aunque les peguemos, castiguemos, bañemos con duchas frías. Ellos nos aman, llegando a tolerar los malos tratos. Algunos crecen y justifican, se auto inculpan y otros se revelan, los más resienten se unen a causas sociales.
Cuando pase el momento de la pataleta, luego de haber sido empáticos y contenedores de nuestros hijos podemos conversar con ellos y reflexionar juntos, por ejemplo, podemos decir, “Jualiancito, parece que estabas muy enojado hace un rato, ¿cierto?” “Julián cuando estés enojado, no quiero que me vuelvas a pegar patadas, ¿te pego yo? ¿le pego patadas a tus hermanos?” Cada vez que entre en estado de estrés y se ponga agresivo, volvemos a enseñarle, “no me gusta que me pegues, las personas no nos golpeamos, pronto aprenderás a no hacerlo”.
Los niños se cansan, igual que los adultos. A ellos se les castiga a los adultos no.
Los niños dejan comida en el plato. Igual que nosotros los adultos, la diferencia, nadie nos dice nada, a ellos, los retamos y humillamos.
Los niños están descubriendo la movilidad y agilidad de su cuerpo, por lo tanto quieren ensayar sus logros. No suelen estar quietos.
Los niños a sus padres los aman con todo su corazón, dependen de sus padres o cuidadores para vivir, jamás quieren conscientemente hacerles daño. Ellos siempre necesitan atención. Cuando un hijo deja de pedir atención, estamos frente a un grave problema y lamentablemente nuestros niños están con déficit de atención.
Los niños ensayan las relaciones sociales con juegos y peleas con los hermanos. ¿Los adultos no peleamos con nuestros hermanos y luego nos arreglamos?
Los niños quieren mandar y conseguir lo que desean, pero claro, ni a los adultos se nos permite el placer real… menos a los niños, a los que hay que adiestrar ¿no?
Por inmadurez muchos niños se hacen pipí en la cama. No porque quieran hacerlos, por que son flojos o tienen un problema de salud. Calma por favor.
Por inmadurez los niños se mueven a la hora de comida, mascan con la boca abierta. ¿Tus hijos comen contigo? Si la respuesta es si, ellos pronto van a comportarse a la hora de comida de la misma manera en que tu lo haces. Confía.
¿Siempre terminas las cosas que comienzas? Yo no, por momentos no tengo ganas o estoy encubando un virus y me siento decaída. A los niños les pasa lo mismo….
Podría seguir…
Sugerencias propias del conductismo clásico, la pedagogía negra, adultocentrismo, ideas que hablen de “métodos” “correctivos” como castigos, times outs, indiferencia, duchas de agua fría, humillaciones, retiradas de cariño, es simplemente no comprender como somos las personas, sólo deteriora el vínculo entre padres e hijos, quedando los niños desprovistos de herramientas emocionales para enfrentar conflictos. Este tipo de castigos, dañan el cerebro. Quedan los niños más irritados, acumulan violencia, se enferman, no encuentran salida, se someten. Algunos de ellos, incluso, pueden erradicar la conducta disruptiva, no porque hubo una real comprensión y/o maduración, sino porque hubo terror de recibir más golpes por parte de quienes los aman: su mamá y papá. Se someten al adulto que aman, porque le tienen terror. Quedan sumisos y desprovistos de amor. Algunos niños, siguiendo estilos relacionales de la familia, pueden comenzar a elaborar rasgos antisociales, convirtiéndose en “expertos” en desafiar la ley. Esto último si usted pensó que su hijo había modificado conducta porque aprendió, se equivoca, es hipocresía y no conciencia moral. Nosotros, los adultos estamos para formar ética y moral. Otros niños lloran en silencio, se revelan, se auto agreden o buscan testigos (abuelas, vecinas, psicólogos del colegio, diarios de vida).
Si nos acercamos en vez de alejarnos, seremos padres amorosos y contenedores en esos momentos difíciles. Este camino es el largo, requiere tiempo, palabras, pedir ayuda en caso de sentir descontrol y deseos de golpear o humillar, aprender sobre cerebro infantil, cuestionar los estilos de crianza recibidos. El camino corto y perverso (se sale del verso) es el golpe, palabras humillantes, castigos, requieren poca comprensión, empatía, estudios, cariño.
Maite, es delgada y bajita, está llorando mucho, no tiene ganas de comer y está pegada a la televisión. Juan la toma de un brazo y la tira al suelo, la arrastra hasta la ducha, la mete a la tina y le larga el agua helada por aproximadamente un minuto. María se calma, pero queda mirando con miedo y mantiene ese llantito a saltos, pero bien en silencio. Maite se duerme.
Maite tiene 35 y Juan 40, son marido y mujer.
La violencia es un tema complejo, tiene muchas variables a considerar para ser bien tratado. Criar a nuestros hijos en una sociedad que valora la producción y exitismo, por sobre el compartir y estar en familia, donde la mayoría debe trabajar 8 a 10 horas diarias para sobrevivir mientras otros pocos mantienen el poder y los beneficios. Criar hijos, en un sistema patriarcal de dominación de unos sobre otros, donde el adultocentrismo es una ley absurda, es muy complejo. Estar con nuestros hijos cuando se nos ha estimulado a ser “mujeres visibles” pero “madres invisibles”, es muy difícil… la m(p)aternidad es realmente invisible a la sociedad y la mayoría de las personas que están criando niños lo hacen a solas y nuestra especie de mamíferos humanos no está dotada para cuidar a solas, se necesitan de muchos adultos para cuidar a unos pocos niños. Pero no hay adultos, están todos trabajando.
Estamos con las ideas muy revueltas y con nuestros cerebros muy mal acostumbrado. Hemos perdido sensibilidad, nos hemos tenido que adaptar a vivir a contracorriente de lo que nos hace realmente bien.
Sé que es muy difícil no zamarrear a un hijo, si nosotros mismos fuimos golpeados. Sé que la crianza de nuestros hijos es muy compleja y que para peor casi no hay tiempo y cuando lo hay, nosotros los adultos queremos “borrarnos” “carretear” correr a hacer deportes, estar con los amigos … la infancia de nuestros hijos nos recuerda la propia infancia. Hay que ser valiente para detenerse, pararse y pensarsentir en qué estamos. Hay que ser valiente para criar de manera respetuosa. Hay que ser valiente para educar a nuestros hijos en el amor para que puedan ser libres. Una mujer de 40 años me preguntó “Tu, le dices te amo a tus hijos” Rápidamente le contesté que si, diariamente. “Ah, yo encuentro ordinario decir “te amo”.
Nuestra sociedad condena todo tipo de violencia, menos la violencia hacia nuestros propios hijos.
Leslie Power
Psicóloga Clínica
Mamá de 4 hijos.
Dejo la declaración pública del Colegio de Psicólogos de Chile frente a las súplicas de miles de madres, padres y profesionales de la salud que denunciamos en medios y redes socialeshttp://www.facebook.com/Powerleslie/posts/397474323661049 los dichos de la psicóloga infanto juvenil.
Estimado/a Colega:
Adjunto enviamos para su conocimiento Declaración Pública del Colegio de Psicólogos de Chile de fecha 26 de diciembre de 2012, sobre comentarios emitidos en programa “Mujeres Primero” del canal de televisión La Red.
Referencias:
El Cerebro del Niño. Siegel, D.
Apego e Intersubjetividad. Lecannelier, F.
Crianza, Violencias Invisibles y adicciones. Gutman, L.
Amor o dominación: Los estragos del patriarcado. Gutman, L.
El amor y la ciencia. Odent, M.
La Causa de los Niños. Dolto, F.
Bésame Mucho. Gonzalez, C.
La represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente. Rodrigañez, C.
El Apego. Bolwby, J.
Salvar tu vida. Miller, A.
La llave perdida. Miller A.
El cuerpo nunca miente. Miller, A.
El drama del niño dotado. Miller, A.
Y el sentido común."

martes, 7 de agosto de 2012

Homenaje a las personas de mi vida

Ver "Homenaje (to my people)" en YouTube
Esta mañana he visto este vídeo que aprovecho para compartir con vosotros en del blog. Porque me ha encantado y es un buen momento para dar gracias a todos los que estáis ahí siempre.
Un saludo muy fuerte desde mis vacaciones. Nos vemos el 20 de agosto!!

lunes, 28 de mayo de 2012

28 de Maio día Internacional do Xogo.


O XOGO




O xogo é unha actividade que se usa para diversión e pracer dos participantes, moitas veces, incluso como unha ferramenta educativa.  Os xogos normalmente difiren da obra de arte, pero en moitos casos estes non teñen unha diferenciación moi clara.



A primeira referencia ós xogos que existe é do ano 3000 a. C. Os xogos son considerados como parte da experiencia humana e están presentes en todas as culturasProbablemente, as cóxegas, combinado co riso, son un das primeiras actividades recreativas, ó tempo que unha das primeiras actividades de comunicación antes da aparición da linguaxe.

O xogo é unha actividade inherentemente humana. Todos aprendemos a relacionarnos co noso ambiente familiar, material, social e cultural a través dos xogos. Este é un concepto moi rico, amplo, versátil e ambivalente implica unha clasificación difícil. 
Etimoloxicamente, os investigadores informan que o xogo de palabras vén de dúas palabras en latín: "iocum e ludus-ludere" Ambos se refiren a broma, diversión, e moitas veces son utilizados de forma intercambiable co termo actividade recreativa.Presentamos moitas opcións do xogo, así como, o dicionario da Real Academia velo como un exercicio regras recreativas en que é gañado ou perdido. Pero esta polissemia e subxectividade dos distintos autores implica que calquera definición é non só unha visión parcial para o fenómeno lúdico. Probablemente o xogo, como calquera realidade sociocultural, é imposible de definir en termos absolutos e, polo tanto, a configuración describen algunhas das súas características. Entre as conceituações máis populares pretenden o seguinte:Huizinga (1987): O xogo é unha acción libre ou ocupación, o que ocorre dentro dun certo tempo e límites de espazo, regras como absolutamente vinculante, pero aceptou libremente acción, que ten un fin en si mesmo e vai acompañado por un sentimento de tensión , alegría e conciencia de ser, que na vida común.Gutton, P (1982): É unha forma privilexiada de expresión para os nenos.Cagigal, JM (1996): Acción libre, espontáneo, desinteresado e inconseqüente a ser realizado en unha limitación temporal e espacial de vida normal, segundo certas regras, ou conxunto improvisado cuxo elemento é a información de tensión.En conclusión, os autores deses e doutros como Roger Caillois, Moreno Palos, etc.inclúen nas súas definicións unha serie de características comúns a todos os puntos de vista, dos cales algúns dos máis representativos son:O xogo é unha actividade libre: é un evento voluntario, ninguén é obrigado a xogar.Está situado dentro duns imperativos limitados espazo e tempo previamente establecidos ou improvisada no momento do xogo.Ten unha natureza incerta. Como unha forma creativa, espontánea e orixinal, o resultado final varía constantemente, o que motiva a presenza dunha incerteza agradable que cativa a todos.É unha expresión que ten un fin en si, é libre, desinteresada e inconseqüente. Este recurso será moi importante nas brincadeiras infantís, pois non permite calquera fallo.O xogo é ambientado nun mundo á parte, a narrativa ficcional é como un xogo de acción, lonxe da vida cotiá, unha mensaxe continua simbólico.É unha actividade convencional, pois cada xogo é o resultado dun acordo social establecido polos xogadores, que proxectou o xogo e determinar a súa orde interna, as limitacións e regras

¿Estamos seguros de que estamos brindándolle ós nosos nenos e nenas a posibilidade de que exerzan o seu dereito ó xogo?

¿Somos conscientes de todas a bondades do xogo?

¿Apoiamos o suficiente a capacidade creativa, investigadora, de expresión de emocións, de relación, de experimentar, arriscar.... de vivir dos nosos pequenos e pequenas?


miércoles, 23 de mayo de 2012

14 leyes para hacer feliz a un niño o 14 peticiones de un niño a sus padres

Uno de estos días, navegando por alguna página de facebook a la que estoy suscrita me he encontrado la pequeña joya que os he dejado un poco más abajo. 14 peticiones de un niño a sus padres, aunque yo la llamaría "14 leyes para hacer feliz a un niño".
No parecen muy difíciles, leedlas una por una, con calma y me contáis que os parecen, pero cada día las hacemos, precisamente por eso, porque las cosas más fáciles casi siempre son las que nos hacen cometer errores. 
Son los errores automáticos, que han pasado generación tras generación por nosotros, que nos hacen que comparemos a los niños con otros, aunque sólo deberíamos compararlos con ellos mismos. Eso si, cuando nos conviene, porque cuando nos dicen: "Porque a 'Fulanito' le dejan hacer 'tal cosa'", ahí si que contestamos: "A mí, 'Fulanito' no me importa nada"... 
Errores que nos llevan a darles todo lo que nos piden porque no les damos tiempo, a gritar para enseñarles a No gritar (¿alguien entiende esto?), a no ser consistentes con nuestras palabras y a mentir, porque incumplir una promesa (o un castigo) para ellos también es mentir. Otros errores nos llevan a no comprender que en el sufrimiento se encuentra el aprendizaje, y que en la justa medida que los niños pueden soportar sus problemas y afrontarlos se hacen más fuertes, más sabios y más felices.... y algunos errores nos llevan a pensar que sus problemas no son importantes, a no tener tiempo para escuchar (pero sí para comprar...), a no enseñar a querernos a nosotros mismos y decirles cuánto los queremos.
Espero que estas 14 peticiones os gusten tanto como a mí, a mí me han encantado. Aquí os las dejo dándole muchísimas gracias a Paula por dejarnos compartir el texto.

14 peticiones de un niño a sus padres,

por Paula Muñoz 

1. No me gusta que me compares con nadie, y menos con mis herman@s. Si me pones de ejemplo, alguien sufrirá, y si me pones mal a mi, seré yo quien sufra.

2. A veces te pido y te pido para saber hasta dónde puedes llegar, no me des sin medida todo lo que te pida, y enséñame a valorar lo que me das.

3. Cuando me gritas te respeto menos, y me enseñas a gritar a mí también. Ten paciencia conmigo, y ayúdame a comprender las cosas.

5. Si me prometes algo, sea bueno o malo, cúmplelo. Si me prometes un premio, dámelo; y si es un castigo, sostenlo.

6. No digas mentiras delante de mí ni me pidas que yo las diga por ti. Esto me hace sentir mal y pierdo la fe en lo que dices.

7. Procura no cambiar tanto de opinión sobre lo que debo hacer; y si decides algo, mantén tu decisión, porque si no viviré siempre pendiente del próximo cambio de idea..


8. Si lo haces todo por mí, nunca podré aprender. Confía en mi, y deja que me valga por mi mism@. Tu sabes mejor que yo que se aprende de los errores.

9. Cuando te equivoques ten el valor de admitirlo.. así crecerá la opinión que yo tengo de ti, y me enseñarás, además, a que yo también admita mis equivocaciones.

10. No me exijas que te diga siempre "porqué lo hice" cuando haga algo que no está bien, a veces ni yo mismo lo sé.

11. Me gustaría aprender de ti el Amor, así que muéstrame cuánto te amas a ti mismo y a los demás, y enséñame esto mismo a mi.

12. Cuando te cuente un problema no me digas "No tengo tiempo para tonterías" o "Eso no tiene importancia". Para mí sí la tiene, y por eso te lo confío a ti.

13. Siempre seré más pequeñ@ que tu, por eso te pido que intentes comprenderme y ayudarme.

14. Y sobre todo, si es cierto que me quieres, dímelo de vez en cuando. Aunque tu creas que no es necesario, a mí me gusta escucharte cuando me lo dices.

 Texto basado en un escrito original de Jorge Bucay, sobre el que Paula Muñoz, de Pequeteca- Inteligencia Emocional , ha realizado algunas modificaciones, y protegido por los derechos de Propiedad Intelectual. PEQUETECA

lunes, 14 de mayo de 2012

LA IMPORTANCIA DEL CONTACTO PIEL A PIEL EN EL RECIÉN NACIDO


El recién nacido es un pequeño ser humano, con todos sus sentidos altamente desarrollados y receptivos.
Los bebés nacen conscientes, conociendo, sintiendo, amando, esperando una relación...
El contacto piel con piel es muy importante, conecta el cuerpo de la madre con el cuerpo del bebé, el cerebro de la madre con el cerebro del bebé, y la mente de la madre y la mente del bebé empiezan a desarrollar inteligencia social y emocional. Pero el cuerpo es la base en la que se construye y en esta interacción lo que pasa es que el habla y el lenguaje es desarrollada y el bebé empieza a desarrollar esa manera de aproximación emocional... a desarrollar la capacidad para amar.
La capacidad de amar es la confianza mutua construida entre dos personas y los efectos de esta confianza exigen una línea de seguridad basada en una relación a largo plazo de cuidado y atención.
El punto interesante sobre el contracto piel con piel y lo que hace es que afecta piezas particulares del cerebro que están vinculadas cn la inteligencia social y emocional. Usted puede ganar inteligencia cognitiva sin inteligencia emocional y social. Sí, usted puede. Entonces, no quiero decir que esto sea un efecto de línea recta. Es importante resaltar que lo que usted hace en estas primeras horas de vida está garantizando la inteligencia emocional y social.
Para tener un buen rendimiento escolar usted tendrá la mejor plantaforma de lanzamiento para la trayectoria, pero, para esta mejor plataforma de lanzamiento, usted debe jugar mucho con su bebé, debe leer historias, debe compartir con él... así estará contribuyendo para la trayectoria del desarrollo, entonces no es una línea recta, no hacer esto y esto ocurre,   tenemos que hacer todas las acciones de amor, cuidado y respeto para hacer de esta la mejor trayectoria. Y si consigue hacer de esta la mejor trayectoria, usted verá con alegría los mejores resultados.
Dr. Nils Bergman, médico de salud pública  y Ph.D. en farmacología. 
Vive y trabaja en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

 Enlaces información contacto piel con piel inmediato:


lunes, 16 de abril de 2012

SEGUNDO ANIVERSARIO DE EMOTIVA PSICOLOXÍA



Como pasa o tempo, verdade? 
Parece que foi onte cando unha servidora, chea de ilusións e cargada de medos abriu as portas a eMotiva Psicoloxía e xa van dous anos dende aquel momento.
As ilusións perduran, pero o medo, pouco a pouco vai desaparecendo, agora queda a responsabilidade, o empeño, as ganas de facelo ben... ás veces a impotencia, tamén... porque aínda que moitos o crean os psicólogos non temos varitas máxicas para facer cambiar ás persoas... nin para facelas felices...
Dous anos de traballar, de estudiar, de seguir crecendo como profesional, pero sobretodo como persoa, grazas a cada un dos pequenos e maiores que pasaron por eMotiva durante este tempo.

É por iso, que durante este mes (e quen sabe se máis...) a primeira consulta en eMotiva Psicoloxía será GRATUITA.

Podes contactar por facebook, por mail consulta@psicoemotiva.es, por teléfono 986 305 384 e por teléfono e Whatsapp no 651 622 038. Se o fas por este último método pon o teu nome, explica brevemente a túa situación e deixa un número de contacto.